Preparar las vacaciones

Con la proximidad de las vacaciones de Navidad todos estamos pensando ya a dónde dirigirnos, cual será nuestro destino. Nos encantaría viajar a Laponia a visitar a Papa Noel, ver las auroras boreales y poder montar en un trineo tirado por reno, pero no va a poder ser. Seguramente acabemos en el pueblo, como todos los años, a celebrar la Navidad con la familia.

Este plan no está mal pero el de Laponia era mejor. La cuestión es que el bolsillo no nos permite desplazarnos más allá de los ciento treinta kilómetros que nos separa del pueblo y esto lo podremos hacer cuando visite www.tudesguace.com y compre las piezas que le hacen falta al coche para que este en perfectas condiciones. Las revisiones en Navidad son imprescindibles, no porque sea Navidad si no porque la llegada del invierno hace mucho daño a los vehículos, sobre todo los que duermen en la calle y tienen que aguantar las bajas temperaturas y las heladas nocturnas.

Lo mejor que se puede hacer si no queda más remedio es tapar todo lo que se pueda el coche, con un gran cartón evitaremos que el hielo se pegue al parabrisas y no tendremos que estar quitándolo por las mañanas, de vital importancia es dejar unos minutos el motor del coche encendido antes de empezar la marcha, calentando el motor conseguiremos un mejor rendimiento y evitaremos averías innecesarias.
Controlar el nivel del líquido anticongelante también es muy importante ya que será muy importante en los días más gélidos.

Viajar en Navidades es una experiencia única, sobre todo si te gusta la nieve, el frio y tener los pies helados todo el día. La vida en estas fiestas cambia, los niños no tienen colegio, están muy nerviosos por la proximidad de la llegada de Santa Claus y de los Reyes Magos, las suegras preparando comida para treinta personas cuando apenas somos diez y comprando tupers a porrillos para que nos llevemos las sobras y estemos comiendo de bufet navideño una semana después. Esto es lo que nos toca a los trabajadores, a los que llegamos fin de mes en nueros rojos, a los que vivimos al día, Laponia tendrá que esperar…y mucho, preferimos arreglar el coche y pasarlas fiestas con la familia en el pueblo, con la gente de siempre, la gente que nos quiere y a la que queremos, esperaremos a Santa Claus aquí, en España.